Fortaleza Digital de Dan Brown

Hace unas semanas me regalaron Fortaleza Digital de Dan Brown y en cuanto cayó en mis manos comencé a leerlo con gran interés, incauto de mi.

Es una novela que se lee muy rápido, empecé a leerla antes de irme a dormir y la acabé al día siguiente antes de cenar. No tiene complicaciones en el lenguaje ni en la forma de escribir, los personajes son tan planos, y las relaciones entre ellos tan simples, qué con mi media neurona me sobraba potencia de cálculo para recordar todos los detalles sin necesidad de releer nada.

Si bien el principio puede enganchar, a mi ya me cansa el "comienzo Dan Brown" típico de matar a alguien (no digamos el "final Dan Brown": el prota y la prota en la cama), el resto del libro no tiene grandes giros ni sorpresas, pero lo "mejor" de todo con diferencia es cualquier referencia a temas de informática, que en este libro son la mayoría. Cada vez que al señor Brown le da por intentar quedar de superavazando tecnológico (al estilo Crichton) la caga de la forma más estruendosa que puede imaginarse. Desde decir que ZIP es un algoritmo de cifrado, qué un ordenador con 3 millones de procesadores en paralelo puede romper una clave de 64bits en 3 minutos y, atención, una de 1 millón de bits en 3 horas, a virus alucinantes que hacen que el banco de datos de la NSA esté en peligro y no se pueda ni apagar.

Pero si alguien cree que con todo esto es suficiente como para no comprar el libro está equivocado. Cualquier español tenemos muchísimas más razones, ya no para no comprar el libro, sino incluso para quemarlo. La justificación de esta conducta "nazi" no es otra que la descripción que hace de este pais: Los hospitales sevillanos huelen a meados, si en españa te perforas un pulmón date por muerto y en cuanto suenan las campanas de la iglesia salimos todos de las casas en procesión para comulgar al principio de la misa.

Reconozco que el señor Dan Brown ha conseguido hacer que cambie mi forma de pensar: a partir de hoy no pienso comprar ningún libro suyo. Si en algo sobre lo que tengo unos pocos de conocimientos puede cometer tantos errores (no licencias poéticas, sino los conocimientos científicos que usa en los libros para sustentar la fantasía) que podría haber evitado en diez minutos en Internet, cuántos de los datos de Ángeles y Demonios o El Código Da Vinci serán simplemente pajas mentales.