Tengo momentos en que no tengo más que ganas de llorar, en las que tengo que irme a los baños, sentarme y dejar que pasen. Momentos en los que se me hace un nudo en el estómago y tengo ganas de vomitar.
Lucho con todas mis fuerzas contra el pensamiento de que jamás volverás conmigo pero no siempre lo consigo. Todo esto sería más fácil contigo. Podría luchar igual por cambiarlo todo mientras estamos juntos. Esto es un puto infierno.