No estabas

Simplemente no estabas. Por la razón que fuera no estabas.

Intento pensar cómo describir lo que siento cuando me paso el día esperando un momento que no llega. No es decepción, no es dolor. Es más bien derrota. Una derrota contra la que no puedo luchar, contra la que no tengo nada que hacer. Decisiones que escapan a mis manos.

Estoy cansado. Quería verte. Ni siquiera necesitaba palabras.

Sólo una sonrisa.