Coincidencias (II)

Por mi mismo no puedo dejar de pensar en ti. A cada momento me vienen recuerdos y más recuerdos, y me invade un sentimiento atroz de pérdida. Te echo de menos tanto que parece que alguien me está arrancando las tripas.

Pero además de esto parece que el mundo se empeña en ser un gracioso: ya desde hace unas semanas un compañero de trabajo en la misma planta lleva una sudadera de los All Blacks y hoy ha sido noticia mundial que una escuela de Nueva Zelanda tiene todos sus sistemas de código abierto, un lugar en el que me encantaría estar.

Todo eres tú. Todo. Yo no quiero nada sin ti.