Autoestima

Necesito información para llevar a cabo los cambios de dentro a fuera:

Tener una buena autoestima implica ser conscientes de las virtudes y defectos propios (autoconcepto) así como de lo que los demás realmente dicen de uno (heteroconcepto) y sienten hacia uno (heteroestima), aceptando todo ello en su justa medida, sin amplificarlo ni reducirlo, sabiendo y afirmando que en cualquier caso uno es valioso y digno. Implica, por lo tanto, el respeto hacia uno mismo y consecuentemente hacia los demás. La autoestima es el requisito indispensable para las relaciones interpersonales sanas.

Está relacionada con otras variables psicológicas como son el locus de control y la expectativa de autoeficacia, de forma que un locus de control interno implica, generalmente, una alta autoestima, y viceversa; así como una alta expectativa de autoeficacia para ciertos comportamientos y situaciones suele estar asociada también a una alta autoestima, y viceversa.

Estando relacionada con el locus de control:

El Locus de Control (LC) es la percepción de una persona de lo que determina (controla) el rumbo de su vida. Es el grado en que un sujeto percibe que el origen de eventos, conductas y de su propio comportamiento es interno o externo a él.

Y las expectativas de autoeficacia (Bandura):

La autoeficacia percibida se define como los juicios que cada individuo sobre sus capacidades, en base a los cuales organizará y ejecutará sus actos de modo que le permitan alcanzar el rendimiento deseado. Por tanto, el concepto no hace referencia a los recursos de que se disponga sino a la opinión que uno tenga sobre lo que se puede hacer con ellos

Me sentía arrastrado por mi vida, por todas las responsabilidades que tenía: la carrera, el trabajo, el laboratorio, el aikido y hacer todo lo que estuviese en mi mano hacer. Necesitaba acabar la carrera y no había forma de encontrar tiempo si no dejaba de ponerme nuevos retos continuamente para no sentirme fracasado en mi vida.

No tenía espacio para maniobrar, iba en una autovía hasta arriba de coches, a toda velocidad, hacia un muro con el que me he terminado dando. Tú fuiste el muro, lo más importante que tenía, lo único que me importaba de verdad y lo único que perdí.

Ahora entiendo qué fallaba, aunque durante todo este tiempo haya estado viendo los problemas nunca llegué a saber cómo solucionarlos. Vivo de arreglar fallos y no supe arreglar el único importante.

Aún no he perdido la esperanza en nosotros.